
En un mundo saturado de filtros, algoritmos y espacios digitales hostiles, CiberPunk se propuso algo radical: crear una comunidad real. Una comunidad donde puedas ser tú, sin necesidad de encajar en moldes, sin etiquetas obligatorias y con el derecho a explorar tu identidad, tus ideas y tu creatividad sin miedo.
Más allá de los videojuegos, los talleres o los DJ sets, CiberPunk es una red humana que vibra en colectivo.
Desde su nacimiento, CiberPunk estableció principios claros:
Esto se traduce en políticas visibles: carteles en el espacio físico, protocolos de actuación ante conflictos, formación para voluntarios y una moderación comprometida en los canales digitales.
“Queríamos que fuera el lugar al que nosotros habríamos necesitado ir cuando empezábamos.” — Lara, cofundadora de CiberPunk.

Comunidad híbrida: física y digital
CiberPunk no es solo un local. Su comunidad vive en:
Ambos mundos se entrelazan. Quien entra por curiosidad a un torneo, termina participando en un proyecto colectivo. Quien llega por una charla de tecnología, descubre un grupo de apoyo para artistas. El algoritmo aquí es humano.
La riqueza de esta comunidad está en su diversidad. Aquí conviven:
Esta mezcla genera conexiones impensadas. De una sesión musical puede salir una idea de videojuego. De una charla sobre privacidad, una red de apoyo emocional. De un error técnico, una solución colaborativa.
Una de las claves del éxito de CiberPunk como comunidad es su impulso hacia la creación colectiva. Se ofrecen recursos y espacios para que cualquier persona pueda:
No hay barreras técnicas ni jerarquías de talento. Lo importante es la intención y el respeto por el proceso compartido.
“Aquí no vienes a demostrar nada. Vienes a explorar.” — Javi, artista residente.
Durante todo el año, se organizan múltiples actividades con enfoque comunitario:
Temas como vigilancia digital, neurodivergencia, diversidad en videojuegos, cultura hacker o storytelling interactivo. Siempre abiertas, participativas y alejadas del formato académico clásico.
Sin presión competitiva. Se prioriza la diversión, la colaboración, la creatividad en el gameplay y el diseño.
Se invita a artistas emergentes a mostrar sus trabajos (pósters, collages, videojuegos, wearables, instalaciones, zines…). Todo con entrada libre y posibilidad de venta directa sin intermediarios.
Desde iniciación al código hasta ilustración digital o producción de sonido. Algunos son solo para mujeres y disidencias, otros con intérprete de lengua de signos o materiales en lectura fácil.
Espacios seguros para compartir experiencias, emociones, inquietudes y propuestas. Sin grabaciones, sin juicios, sin etiquetas.
Aunque en CiberPunk se respira tecnología, esta no es un fin, sino un medio para conectar. Se busca que todo lo técnico sea accesible, documentado, replicable. Las personas con menos experiencia tienen prioridad en los talleres y se promueve el apoyo entre iguales.
Incluso el equipo técnico (streaming, sonido, visuales) está abierto a que cualquiera pueda aprender y participar en el proceso.
El lugar ha sido pensado desde la empatía:
Estas bases han permitido que la comunidad crezca de forma orgánica, con vínculos sólidos y acciones concretas.
El equipo de CiberPunk prepara:
La comunidad de CiberPunk no es un accidente ni un fenómeno pasajero: es el resultado de una intención constante de crear un lugar donde nadie tenga que pedir permiso para existir, crear o jugar. Donde la tecnología no excluye, sino conecta. Donde ser diferente es la norma. Y donde la imaginación colectiva dibuja un futuro que no tiene que ser distópico para ser real.
¿Te gustaría formar parte? Ya lo eres. Solo tienes que entrar.
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